miércoles, 13 de noviembre de 2013

Mi nuevo descubrimiento, la levadura instantánea de panadería.


La levadura es un hongo y aunque a veces hablamos de tipos de levadura para panadería, sería más correcto hablar de los distintos formatos en que podemos encontrar esa levadura que se utiliza para las masas de panadería.

En principio la podemos encontrar en dos formatos: fresca y seca, pero hace poco he descubierto otro formato de levadura seca que me parece muy interesante y no es muy conocida en España, aunque se vende por ejemplo en Carrefour sin ir más lejos.

La levadura fresca aquí en España, puede encontrarse prácticamente en todos los supermercados y también en panaderías. Debe conservarse en el frigorífico y no tiene una vida útil demasiado larga, aún así es con la que prefiero trabajar si en ese momento la tengo a mano, llamadme romántica.

La marca que más fácilmente encuentro por mi zona es esta de Levital. Vienen dos cubitos de 25 gr. en cada pack, y el pack cuesta aproximadamente 0´35 €. En este caso la marca indica que cada cubito de 25 gr. es lo que se necesita para 500 gr. de harina.

Luego tenemos la levadura seca o liofilizada, que no debemos confundir con la levadura en polvo que usamos en bollería. Aunque habitualmente se encuentran en la misma sección del supermercado que estas, en el envase viene indicado que se trata de una levadura para panadería y al abrirla, ni los sobres ni el aspecto de la levadura tienden a confundirse. La levadura seca de panadería tiene un color tierra y el aspecto es ligeramente granulado, además supongo que para preservar mejor su conservación viene en unos sobres con aspecto metálico.

La ventaja que presenta esta levadura respecto a la fresca, está claramente en el tiempo que la podemos tener en casa sin preocuparnos porque se vaya a estropear. Tiene un periodo de caducidad bastante largo, que viene indicado en la cajita. Hace unos años no resultaba muy fácil de conseguir, pero en la actualidad hay varias marcas que comercializan este formato de levadura y se puede conseguir en algunos supermercados, y sobre todo en grandes superficies. Suelen venir en cajitas que contienen sobrecitos individuales.

Las marcas más conocidas son:


Maizena (5 sobres de 5´5 gr. c/u.) = 1´75 € aproximadamente
Vahiné (4 sobres de 4´6 gr. c/u.) = 1´65 € aproximadamente
 
Y por último os quiero hablar de una levadura que he descubierto hace poco. Se trata de la levadura instantánea.
 
Andaba un día curioseando en la sección de alimentos internacionales de Carrefour, que por cierto me encanta, cuando me tropecé con esta levadura de la marca Bruggeman. Lo cierto es que la compré pensando que sería una levadura seca, como la que compro habitualmente, solo que el envase traía mucha más cantidad (125 gr.) y resultaba muy económica (2 ´29 €). El aspecto es muy parecido al de la levadura seca que conocemos, pero el gránulo es mucho más fino, diría que es más bien una levadura en polvo. El material del envase en el que viene también es igual al de la levadura seca, solo que no viene en sobres individuales, sino en un único envase mas grande.
 
Como no estaba segura al 100% de lo que había comprado, me puse a investigar un poco y pude ver que no era exactamente el mismo formato de levadura, pero que sí servía para lo mismo. En realidad se trata también de una levadura seca, pero instantánea, que tiene algunas diferencias con la levadura liofilizada que más conocemos por aquí.
 
La principal diferencia está en que en el proceso de secado a la levadura instantánea se le elimina más cantidad de humedad que a la levadura seca. ¿En qué afecta esto a la hora de utilizarla?... Pues básicamente en dos cosas: en que no se necesita mezclar con ningún líquido, sino que directamente se mezcla con la harina, y en que se necesita menos cantidad a la hora de usarla.
 
Hay que dejar claro que cualquiera de estos 3 formatos de levadura nos servirían de igual manera en una receta en la que haya que utilizar levadura de panadería, solo habría que tener en cuenta que las proporciones serían diferentes en cada caso. Normalmente cada fabricante indica la cantidad a utilizar de su levadura por determinados gr. de harina, pero por si acaso y como norma general podemos seguir esta proporción:
 
Si la receta no indica nada, utilizaremos un 5% de levadura, respecto a la harina que vayamos a utilizar. Después, si vamos a usar levadura que no sea fresca, utilizaríamos por cada gr. de levadura fresca, la mitad de levadura seca ó 1/3 de levadura instantánea. Es decir si la receta lleva 10 gr. de levadura, la podríamos sustituir por 5 gr. de levadura seca o por 3 gr. de levadura instantánea.
 
Desde luego a mi me parece que la levadura instantánea es una opción estupenda a la levadura seca, por varios motivos:

·         Es muy cómoda porque ni siquiera necesitas disolverla en ningún líquido, la mezclas con la harina y ya está.
·         Mantiene la ventaja de la larga fecha de caducidad.
·         Se necesita menos cantidad que de levadura seca.
·         Sale mucho más barata.

Y nada más por hoy, espero que os haya resultado interesante a todos aquellos que sois aficionados a las masas que necesitan de este tipo de levadura o simplemente para aquella gente que como yo, disfruta conociendo nuevos productos (o no tan nuevos en este caso, pero que yo no conocía).

¡Hasta pronto!

2 comentarios:

  1. Pues la verdad es que es interesante saber que existe este formato!! Yo tampoco es que esté muy metida en el tema levaduras pero siempre está genial saberlo para cuando me anime a hacer recetillas.
    Un beso!

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  2. para panificadoras sabes la medida de instantanea gracias

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